A cuatro días de las elecciones municipales, Santiago parece una verdadera ciudad de papel. No hay calle que esté libre de carteles, muros rallados, o gigantografías; publicitando el nombre de algún candidato a alcalde o concejal. Sin embargo, bajo toda esa publicidad que luego se convierten en basura, la vida sigue su curso. Este es mi reportaje, de un Santiago tapizado...
SEGUIMIENTO: THE SACRAMENTO BEE
Hace 2 años
2 comentarios:
Paula, acabo de meterme al mail de la UDP -el que nunca miro (por eso a comienzos de semestre les pedí que me escribieran a labarcabravo@gmail.com)y vi tu e mail. Lamentablemente he tenido complicaciones serias con mi pequeña hija (sufre una broncopulmonia)y me desconecté del mundo de manera total. De todos modos -y esto no lo digo para poner paños fríos ni sacarle el cuerpo al problema- espero tranquilizarte diciendo que tu trabajo está bastante bueno y las posibles correcciones, más tenían que ver con reemplazar una u otra foto que no aportara información nueva o relevante, cosa que podías y puedes hacer volviendo a mirar las imágenes que en un principio dejaste afuera.
Hablemos la próxima clase.
Las dos primeras fotos son las más débiles, si las cambias avísame. El resto retrata bien la violencia de la publicidad electtoral en el contexto de las ciudades.
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